Cumbre de ALC-UEY
Vigilarán hasta el aire que
respiren los presidentes
Misiles tierra-aire, aviones de combate, expertos en guerra bacteriológica,
perros detectores de
bombas y policía montada forman parte de una
gigantesca maquinaria
policial con 95.000 hombres para dar seguridad a la V Cumbre de América Latina y la Unión Europea, que hoy inicia oficialmente sus
actividades y cuyos días centrales serán este jueves y viernes.
LIMA (AFP).- Las autoridades se encuentran bajo alerta máxima con el objetivo de que el encuentro de unos 50 mandatarios en Lima se desarrolle sin sobresaltos, al extremo de vigilar hasta el aire que respiren los dignatarios en los días de la cumbre.
Agentes de la Unidad NBQ (nucleares, biológicos y químicos) llamados 'hombres de acero' y protegidos con uniformes especiales tendrán detectores para ubicar cualquier tipo de bacteria o virus utilizados en armas de destrucción masiva.
"Hemos planificado cada detalle, nos hemos preparado desde hace dos años y estamos listos para enfrentar los problemas que se presenten", aseguró el general Octavio Salazar, director de la policía peruana.
Un control especial rodeará el aeropuerto internacional y un aeródromo militar aledaño, en el vecino puerto El Callao, donde arribarán las aeronaves de los mandatarios.
Aviones Sukhoi-S25, de fabricación rusa, y cazas A-37, de factura estadounidense, han sido encargados para cuidar a los aviones de los jefes de Estado.
Junto a estas unidades, se han desplegado equipos móviles de lanzamiento de misiles Igla y Javelin, de alto poder destructivo.
"La misión es detectar y eliminar naves extrañas en cielo peruano que se nieguen a identificarse", dijo una fuente de la Fuerza Aérea que señaló que la protección se extenderá a todos los aeropuertos del país.
Toda la policía
La totalidad del cuerpo policial, unos 95.000 agentes en Lima y provincias, estarán involucrados en las medidas de seguridad, de los cuales 35.000 darán protección en Lima a la zona central de la cumbre donde se ubican los hoteles de alojamiento de los mandatarios y sus delegaciones.
Al lado de los sofisticados "hombres de acero" estará la Policía Montada, integrada por 180 policías a caballo, que tendrán entre sus tareas principales apoyar el patrullaje y vigilancia en los alrededores de los hoteles.
El Museo de la Nación, sede de la reunión presidencial, estará sometido a extremas medidas de vigilancia con el establecimiento de anillos de seguridad, así como un minucioso empadronamiento de vecinos que viven en las zonas cercanas.
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